El Circuito Tormenta se prepara para su momento más decisivo. Del 23 al 25 de septiembre, los tres mejores conjuntos de la comunidad competitiva nacional se enfrentarán a un equipo profesional de la LES. Este torneo especial determinará quién se queda con la plaza en la primera división de España para la próxima temporada.
El ecosistema competitivo ofrece una oportunidad única para el talento emergente. Las fechas oficiales de la fase de ascenso y descenso ya son definitivas. Los aspirantes deberán demostrar su nivel en una serie de encuentros muy intensos para alcanzar el estatus profesional.
Una lucha feroz por la única plaza profesional en las Relegations
Un total de cuatro escuadras participarán en este clasificatorio final. El defensor de la plaza será el equipo de la LES con peor rendimiento en la temporada regular. Sus tres rivales vendrán directamente desde el Circuito Tormenta.
Los nombres de los aspirantes se definirán durante las próximas semanas. Dos de ellos saldrán de la fase de ascenso cerrada a principios de septiembre. El último contendiente conseguirá su plaza mediante un clasificatorio abierto para toda la comunidad. Cualquier equipo puede dar la sorpresa en este formato.
El implacable formato del Rey de la Colina medirá la resistencia
La competición durará tres días seguidos y no perdonará los errores. El formato elegido es el clásico rey de la colina con eliminatorias directas. Todos los partidos se jugarán al mejor de cinco mapas (Bo5). Esta configuración exige la máxima preparación táctica y mental de los jugadores.
El camino hacia la gloria está completamente escalonado:
- Primera ronda: El ganador del torneo abierto jugará contra el subcampeón de la fase cerrada.
- Segunda ronda: El vencedor de ese primer duelo se medirá al gran campeón del Circuito Tormenta.
- Ronda final: El superviviente de la comunidad amateur retará al club profesional de la LES.
El ganador del último partido obtendrá el derecho a competir en la máxima categoría. Para ello deberá cumplir también con todos los requisitos financieros y de infraestructura de la liga. El camino hacia el profesionalismo es duro pero el premio vale la pena.