Los Esports Awards celebraron durante el pasado fin de semana una edición especial premiando a las personalidades mas destacadas en los esports de la última década
El pasado fin de semana, la industria de los deportes electrónicos vivió una de esas citas que quedarán grabadas en la memoria. Los Esports Awards 2025 no fueron una gala cualquiera, sino la edición más especial hasta la fecha: los Decade Awards.
Una ceremonia que, con más de 9,8 millones de votos emitidos desde todo el mundo, quiso rendir homenaje a los diez años más decisivos en la historia del sector. Lo celebrado en el escenario no fue solo una entrega de premios, sino un auténtico repaso a cómo los esports han pasado de ser un fenómeno de nicho a ocupar un lugar privilegiado en la cultura popular.
League of Legends, el rey indiscutible en los Esports Awards
Entre tantos nombres y recuerdos, hubo un protagonista que se llevó buena parte de los focos: League of Legends. El título de Riot Games fue reconocido como Juego de Esports de la Década, un galardón que reconoce no solo su éxito competitivo, sino su capacidad para mantenerse en la cima durante más de 15 años.
La final del Mundial de 2017 se recuerda por su espectacularidad y por marcar un antes y un después en la producción de eventos. Ganó el premio a Evento en Vivo más destacado del Decenio. Y, como era de esperar, el legado de T1 no pasó desapercibido: el equipo surcoreano recibió el premio a Equipo de la Década. También terminó premiado su mítico entrenador kkOma, distinguido como Entrenador de la Década.
Por supuesto, el gran protagonista individual fue Lee “Faker” Sang-hyeok, premiado como Jugador de PC de la Década. Más allá de los títulos, el coreano se ha convertido en un símbolo generacional, en el rostro que mejor encarna la evolución del sector y en un referente para millones de jugadores en todo el mundo.
Los referentes que dieron forma al ecosistema
La ceremonia no giró únicamente en torno a Riot Games. Hubo espacio también para reconocer a quienes ayudaron a construir la industria desde diferentes ángulos. Matthew “Nadeshot” Haag, fundador de 100 Thieves y antiguo jugador profesional de Call of Duty, fue nombrado Personalidad de la Década. Su trayectoria es un ejemplo de cómo un exjugador pudo reconvertirse en empresario y dar forma a una de las organizaciones más influyentes del panorama internacional.
En el terreno de la comunicación, la belga Eefje “Sjokz” Depoortere triunfó en la categoría de On-Air Talent del Decenio. Con más de una década narrando los grandes momentos de League of Legends, su cercanía y carisma la han convertido en un rostro inseparable de la escena. También hubo reconocimiento para xQc, premiado como Streamer del Decenio, un reflejo del impacto que el entretenimiento en directo ha tenido en la expansión de los esports más allá de la competición pura.
Nuevas caras y diversidad competitiva
El repaso a los últimos diez años no podía olvidarse de la importancia de los títulos más allá de LoL. El francés ZywOo, estrella de CS:GO, fue nombrado Breakthrough Player of the Decade: un reconocimiento a su meteórico ascenso y a su papel como referente global en los shooters tácticos.
Por otro lado, Shotzzy se llevó el premio a Jugador por Consola de la Década. Su versatilidad, capaz de brillar tanto en Call of Duty como en Halo, refleja cómo los títulos en consola han ganado terreno en la conversación competitiva y se han consolidado como una parte imprescindible del ecosistema.
El peso de la industria y sus aliados
No todo fueron premios a jugadores y equipos. La gala también puso en valor a las plataformas y socios que han hecho posible el crecimiento del sector. Liquipedia recibió el galardón a Plataforma de Contenidos y Cobertura de la Década: un reconocimiento a una base de datos creada y alimentada por la propia comunidad que hoy es indispensable para cualquier aficionado.
En la parte empresarial, Intel ganó el premio a Socio Comercial de la Década: un premio que subraya la importancia de los aliados tecnológicos a la hora de impulsar torneos y profesionalizar el sector. Sin ese tipo de apoyo constante, la evolución de los esports no habría alcanzado la magnitud que hoy conocemos.
Faker, más allá del mito
Si hubo un momento especialmente simbólico, sin duda tiene que ser el reconocimiento a Faker. Más allá de los títulos (tres Mundiales, múltiples trofeos domésticos y un palmarés que pocos pueden igualar), su figura trasciende lo deportivo. Faker es un icono cultural. Representa la profesionalización del sector, la pasión de toda una generación y el rostro más reconocible de una década que cambió para siempre el rumbo de los videojuegos competitivos.
Lo que comenzó como una comunidad apasionada hace apenas unos años ha dado lugar a un fenómeno global con millones de seguidores, grandes inversiones y un impacto cultural que ya rivaliza con el de deportes tradicionales. Los Esports Awards 2025 no solo coronaron a los nombres más ilustres del último decenio, también sirvieron para recordar que lo vivido es solo el comienzo. La próxima década, con nuevos títulos, tecnologías emergentes y una audiencia en constante crecimiento, promete ser aún más decisiva.