Los creadores de la Esports World Cup presentan su nuevo proyecto: La Esports Nation Cup. Un formato demandado durante años por la comunidad de esports.
Una idea se está convirtiendo en realidad: por primera vez, un gran torneo de esports reunirá a jugadores que competirán por su país, no por su club. Se llama Esports Nations Cup (ENC) y apunta a cambiar las reglas del juego. La cita inaugurará en Riad en noviembre de 2026 y ya huele a historia, no solo a competición.
El origen de algo grande y demandado durante años
No es casualidad ni ocurrencia. La Esports World Cup Foundation (EWCF) (creadores de la reciente y exitosa Esports World Cup) sabía que la escena necesitaba algo más que premios y victorias: necesitaba identidad colectiva. Por eso nace la Esports Nations Cup (ENC), con la ambición de elevar los esports al nivel de los deportes con ídolos nacionales. Fue presentado en la New Global Sport Conference de Riad, frente a mil quinientos líderes de la industria. El CEO de EWCF, Ralf Reichert, lo dejó claro: “La competición entre países es la forma más pura de deporte”.
Ese concepto pega fuerte. En deportes tradicionales, una final entre naciones activa emociones muy diferentes. Y en esports, hasta ahora, no había bandera que ondear. Con la ENC, eso cambia.
¿Qué hace distinto a este torneo?
Varias cosas. Primero, la escala: más de cien países, alrededor de 15 juegos diferentes y unos 1.500 jugadores clasificados para las finales. No es cualquier torneo.
Segundo, un diseño inclusivo. La calificación combinará rankings globales, torneos regionales, wildcard y plazas solidarias para que incluso los países con menos infraestructura tengan opción. Y ojo: todos los participantes reciben premios garantizados, sin importar en qué juego compitan. Una idea clara: premiar el talento, no solo el podio.
Tercero, el respaldo. La ENC arranca con EA, Krafton, Tencent y Ubisoft como socios fundadores, ayudando a dar forma al sistema de clasificación, los formatos y la estructura por juegos. No solo dan prestigio; aseguran que cada disciplina tenga un sistema sólido y coherente.
Un formato para crecer
La Esports Nations Cupserá bianual y viajará por el mundo: comienza en Riad, pero ya está pensado para moverse cada dos años y llegar a otros países. Así busca impactar culturas diferentes y construir una narrativa global: “un torneo que pertenece a todos”.
Desde luego, el club sigue siendo parte vital de la escena, pero este formato introduce algo nuevo: el orgullo nacional. Se espera que gobiernos, medios y fans conecten a otro nivel.
¿Por qué en Arabia Saudí?
Riad ya estaba en el centro del mundo esports por la Esports World Cup y por su estrategia nacional de diversificación. Con visión 2030, Arabia quiere ser un hub cultural y deportivo. La ENC calza perfecto: es una plataforma con impacto global, capaz de atraer atención e inversión, y de posicionar a los videojuegos como un deporte completo con presencia internacional.
Un paso adelante… y otro desafío para la EWCF
La iniciativa genera ilusión, pero también preguntas. ¿Están todos los países listos? Muchos siguen sin reconocer legalmente los deportes electrónicos. ¿Tendrán suficientes estructuras para competir? El plan de las plazas solidarias ayuda, pero hacer que un país pequeño tenga equipo competitivo a tiempo sigue siendo un reto.
Además, hay críticas sobre concentrar grandes eventos en Arabia: preocupaciones por el control cultural y la política. Más allá de eso, hay dudas sobre si los clubes perderán talento o sobrecarga a sus jugadores, aunque la EWCF ya plantea compensaciones para quienes presten jugadores nacionales.
El comienzo de una nueva era
El Esports Nations Cup no es el primer torneo internacional, pero sí el primero que da un salto hacia la identidad colectiva. Si supera expectativas, podríamos estar ante el inicio de una historia similar a la de los Mundiales de fútbol, pero en videojuegos.
Los fans aún deberán esperar un tiempo, pero ya pueden empezar a imaginarse el momento. Un escenario, banderas, himnos. El jugador ya no es solo un gamer: es un héroe que representa a su nación. Y esa es la magia que estaban buscando.