Tras una larguísima carrera en el equipo norteamericano Team Liquid, Impact ha anunciado su despedida. Y lo ha hecho de una manera peculiar.
En el documental «The Last Dance» de Team Liquid, Jeong «Impact» Eon-young dejó caer las palabras que muchos fans temían escuchar: «Mi contrato y el de CoreJJ terminan este año, así que creo que hay muchas posibilidades de que no esté aquí el próximo». Una de las figuras más respetadas de la LCS acababa de anunciar, sin aspavientos ni ceremonias, el final de su segunda etapa con la organización que lo había visto brillar durante tantos años.
Un veterano ante la incertidumbre del futuro
A los 30 años, Impact no es solo uno de los mejores toplaners que ha pisado Norteamérica; es una institución viviente del League of Legends profesional. Campeón mundial con SK Telecom T1 en 2013, cuatro veces ganador de la LCS con Team Liquid, y finalista del MSI 2019, su currículum habla por sí mismo.
Pero las estadísticas no cuentan toda la historia. Durante la entrevista posterior a la eliminación de Team Liquid en First Stand 2025, sus palabras destilaban la frustración de alguien que sabe que el tiempo se agota: «Sentí que nos faltaba juego en equipo, y eso también se debe al juego individual. Tengo mucho en lo que trabajar y espacio para mejorar».
La temporada 2025 había sido una montaña rusa emocional para Team Liquid. Después de ganar el Cross-Conference en febrero, el equipo llegó a First Stand como uno de los favoritos, pero su eliminación temprana fue un golpe devastador. Impact, siempre autocrítico, no se escondió tras excusas: «Toda la práctica de enero a marzo realmente no valió la pena para nosotros. Tenemos que aprovechar toda la práctica que podamos conseguir hasta el MSI».
La decisión más difícil en el momento más duro
El anuncio de Impact no llegó en una conferencia de prensa oficial ni con un comunicado corporativo. Llegó en la intimidad de un documental interno, cuando las cámaras captaron la honestidad de un profesional que ha dado todo por su equipo durante años. «Spawn, Dodo y Yeon se quedan, APA también», mencionó, refiriéndose a los miembros del staff y sus compañeros que continuarán en la organización. Su tono no era amargo, sino resignado, como alguien que entiende que los ciclos deben cerrarse aunque duela.
La situación contractual de Impact y CoreJJ había generado especulaciones durante meses. Ambos veteranos coreanos habían sido los pilares del proyecto de Team Liquid desde 2018, pero los resultados internacionales decepcionantes de los últimos años pusieron presión sobre la organización para replantear su futuro. La eliminación ante 100 Thieves en playoffs, con un contundente 0-3 que dejó al equipo sin opciones de ir a Worlds, fue la gota que colmó el vaso de una temporada plagada de altibajos.
Un legado que trasciende los trofeos
Lo que hace especial la carrera de Impact no son solo sus títulos, sino su capacidad de reinventarse una y otra vez. Desde sus inicios en Xenics Storm hasta convertirse en el toplaner más exitoso de la historia de la LCS, su longevidad en la escena profesional es casi sobrenatural. En 2024, cuando muchos lo daban por acabado tras su paso por FlyQuest, regresó a Team Liquid y demostró que aún tenía hambre, ganando el Spring Split y siendo nombrado MVP del torneo.
Sin embargo, las palabras de Impact en el documental también revelan la humanidad detrás del profesional. «Me quedé sin palabras los últimos días», confesó, un eco de las emociones que cualquier trabajador siente cuando debe enfrentar un cambio de vida después de años en el mismo lugar. Es el reconocimiento de que, en los esports como en cualquier profesión, los proyectos se agotan y las renovaciones no siempre llegan.
El final de una era
Con Impact fuera del tablero, Team Liquid deberá reconstruir una vez más su línea superior. La organización ya pasó por esta experiencia tras la primera salida de Impact en 2020, cuando una serie de reemplazos (Summit, Jenkins, entre otros) no lograron llenar el vacío dejado por el veterano coreano. Ahora, con un mercado de fichajes cada vez más competitivo y menos opciones de importación disponibles, el desafío será aún mayor.
Para Impact, el futuro permanece incierto, pero su legado en la LCS está asegurado. Ha sido más que un jugador; ha sido un símbolo de consistencia y profesionalismo en una liga que muchas veces ha carecido de ambos. Su despedida, aunque esperada, marca el fin de una era dorada para Team Liquid y el comienzo de un nuevo capítulo para uno de los grandes nombres de los esports norteamericanos.