Según un estudio reciente, el 75% de peruanos juega al menos una vez por semana a videojuegos
Los videojuegos han dejado de ser un pasatiempo marginal para transformarse en una de las principales actividades de ocio en Perú. Un estudio reciente de Publicis Media Perú titulado «Conociendo al Gamer Peruano 2025» revela que el 75% de la población juega videojuegos al menos una vez a la semana, lo que consolida al país como uno de los mercados más dinámicos de Latinoamérica.
La investigación, basada en una muestra de más de 2.300 personas, sitúa a Perú en el tercer lugar de la región en horas de juego por sesión, solo por detrás de Brasil y México, y por encima de Colombia y Argentina.
Estos números no son casualidad. El estudio demuestra que el 73% de los jugadores accede a los videojuegos principalmente para entretenerse y salir de la rutina diaria. Una parte significativa considera además que los juegos funcionan como terapia efectiva contra el estrés y la ansiedad, sin necesidad de competir o buscar resultados. Es decir, se trata de una actividad profundamente integrada en los hábitos cotidianos de una población que busca conexión, escapismo y diversión.
Las marcas descubren un mercado virgen
Erik Castillo, CEO de Publicis Media Perú, lo explica sin rodeos: «El gaming en Perú ya no es un nicho, se ha vuelto una actividad clave en la vida de las personas». Este cambio abre una ventana de oportunidad para las marcas tradicionales que buscan conectar con audiencias más jóvenes y digitales. El reto, según Castillo, radica en que «la industria publicitaria debe ayudar a las marcas a integrarse orgánicamente en estos ecosistemas, creando experiencias memorables y significativas».
Lo interesante es que los gamers peruanos no rechazamos la publicidad de forma sistemática. El 61% valora los anuncios que ofrecen productos o servicios útiles. El 76% prefiere que la publicidad esté relacionada con el entorno del juego. El 74% aprecia los anuncios interactivos. El 70% valora experiencias gamers como mundos, misiones o cambios de apariencia (skins). En resumen: los jugadores aceptan la marca siempre que respete y mejore su experiencia de juego.
Un perfil de gamer más inclusivo y diverso
El ecosistema ha evolucionado también en términos demográficos. El 62% de los encuestados considera que la comunidad gamer es más inclusiva y diversa que antes. El 67% afirma que hoy hay más mujeres gamers que en el pasado, algo que era impensable hace una década. La Asociación Peruana de Deportes Electrónicos y Videojuegos (APDEV), que funciona desde 2017, ha sido crucial en esta profesionalización y apertura del sector, estableciendo reglamentos y asesorías para las comunidades de videojuegos competitivos.
El ritual de juego como oportunidad publicitaria
Uno de los datos más sugestivos del estudio es cómo los gamers ritualizan sus sesiones. Antes de jugar, preparan un espacio cómodo y lo acompañan con bebidas y comidas. El 13% consume gaseosas, el 13% agua, el 12% come galletas y snacks empacados, y el 11% recurre a comida rápida. Son momentos valiosos donde una marca puede integrarse de forma natural en la experiencia de consumo del jugador.
«El gamer peruano de 2025 ya no responde a estereotipos del pasado», señala Sebastián Anaya Cochella, head of Business Intelligence de Publicis Media Perú. «Hoy hablamos de una audiencia diversa, social y abierta a interactuar con marcas, siempre que estas respeten y potencien su experiencia de juego. Para las marcas, es una oportunidad única de generar relevancia. Hay que entender el juego para jugarlo».
Un mercado social, no solitario
Otro dato crucial del estudio contradice la percepción del gamer aislado. El 31% juega en línea con amigos o familia. El 24% se conecta con otros jugadores en línea para formar comunidades. El gaming en Perú es, fundamentalmente, un espacio de conexión social. Esto cambia la estrategia publicitaria: no se trata solo de alcanzar al jugador individual, sino de entender que está dentro de una comunidad, un ecosistema compartido donde sus decisiones de compra y preferencias son influenciadas por sus pares.
Con este panorama, las marcas que aprendan a navegar este territorio emergente tendrán ventajas competitivas significativas en los próximos años. El gaming ya no es futuro; es presente en Perú, y quienes logren jugar bien sus cartas encontrarán en esta audiencia un aliado de largo recorrido.