Peanut se retirará de manera forzosa tras Worlds 2025 debido a su obligación con el servicio militar Surcoreano.
«Gracias por todo. Gracias a todos». Con esas sencillas palabras, uno de los junglers más icónicos de la historia de League of Legends confirmaba lo que muchos temían: Worlds 2025 será su último torneo antes de cumplir con el servicio militar obligatorio en Corea del Sur.
A los 27 años, Peanut se encuentra en una encrucijada que ha tocado a las puertas de muchos de sus compatriotas. Cumplirá 28 en febrero de 2026, lo que convierte su alistamiento en algo inevitable. A diferencia de Faker, Zeus o Chovy, que obtuvieron la exención tras ganar la medalla de oro en los Juegos Asiáticos, Peanut nunca logró el título mundial que le hubiera permitido esquivar esta realidad. El peso de esa ausencia en su palmarés se siente ahora más que nunca.
Una carrera casi perfecta
La ironía de la trayectoria de Peanut radica en su consistencia para llegar lejos sin cruzar la línea final. Desde que debutó con Najin e-mFire en 2015, su currículum es una colección de segundos lugares y semifinales que duelen más de lo que deberían. La más dolorosa fue la final de Worlds 2017 con SK Telecom T1, cuando Samsung Galaxy les arrebató el título en una serie que parecía destinada para él y Faker.
ROX Tigers sigue siendo el capítulo más romántico de su historia. Aquel equipo de amigos que conquistó el LCK Summer 2016 y plantó cara a SKT en una semifinal de Worlds que todavía se recuerda como una de las mejores series de la historia. La derrota 3-2 fue devastadora, pero también fue la presentación en sociedad de un jugador que forzaría un ban permanente de Nidalee y se ganaría el respeto de los mejores del mundo.
Su paso por T1 en 2017 le trajo su único título internacional hasta la fecha: el MSI. Pero también le enseñó una lección dura sobre estilos incompatibles. Su agresividad natural chocaba con la estructura meticulosa del equipo, y aunque ganaron juntos, nunca se sintió completamente encajado. Esa tensión se hizo evidente en la final de Worlds, donde su rendimiento bajo presión volvió a quedar en entredicho.
El renacer y las nuevas decepciones
Los años oscuros llegaron entre 2019 y 2021. Con Gen.G vivió su peor temporada individual, casi descendiendo. Su aventura en China con LGD Gaming fue un ejercicio de supervivencia más que de gloria, y su paso por Nongshim RedForce confirmó que necesitaba un cambio drástico. «Durante el último año, he experimentado lo que realmente se siente estar en una mala racha», confesó en una entrevista tras salir de Gen.G en 2019.
El regreso a Gen.G en 2022 marcó su renacimiento. Tres títulos consecutivos de LCK entre 2022 y 2023, pero las eliminaciones en Worlds siguieron siendo su talón de Aquiles: semifinales ante DRX en 2022, cuartos ante BiliBili Gaming en 2023. El patrón se repetía una y otra vez: dominancia doméstica, frustración internacional.
El último capítulo con Hanwha Life
Su llegada a Hanwha Life Esports en 2024 representaba un círculo que se cerraba. HLE había heredado la plaza de ROX Tigers, y Peanut regresaba simbólicamente a casa. La victoria en el LCK Summer 2024 confirmó que aún tenía magia en las manos, pero la eliminación temprana en Worlds ante BiliBili Gaming volvió a dejarle con la sensación de oportunidad perdida.
Este 2025 comenzó de la mejor manera posible: títulos en First Stand y LCK Cup, demostrando que el veterano aún podía competir al más alto nivel. Sin embargo, las dificultades en Spring y Summer playoffs habían generado dudas sobre su forma física y mental. La remontada en playoffs, con victorias contundentes 3-0 ante T1 y KT Rolster, devolvió la esperanza: quizás este era el momento perfecto para su último baile.
Una despedida con clase
El gesto de Peanut al entregar pasteles de arroz y una nota manuscrita de agradecimiento al personal de LoL Park habla del profesional que siempre ha sido. «Gracias por todo. Por vuestro apoyo, pude tener momentos valiosos. Este pequeño regalo es una muestra de mi gratitud», escribió en su última visita al estadio que fue su casa durante una década.
Con Worlds 2025 como su última oportunidad, Peanut se enfrenta a la presión más intensa de su carrera. No es solo ganar un torneo; es completar un legado que, sin ese título mundial, siempre se sentirá incompleto.